1992-Primeras Reformas
Con la idea de montar un estudio de arquitectura y hacer reformas de pisos, en 1992 el arquitecto Miguel Ángel Santa Ibáñez, unido a otros socios, crea una primera empresa para realizar reformas generales y obras de menor envergadura -alicatados de baños y cocinas; renovación de instalaciones...
En 1996 funda su propio estudio, Rehabitar-Madrid. Aparecen entonces otros proyectos de rehabilitación general y se continúa con las reformas junto a un equipo de albañiles, electricistas, fontaneros... que va consolidándose. En esta etapa nacen algunas características fundamentales, que ahora hereda Rehabitargestión, S.A.: cercanía y control de materiales e instalaciones, así como economía y proporcionalidad de los medios a la obra ejecutada. También se define nuestra vocación por el centro de Madrid, al asumir una rehabilitación que conjuga en su esencia lo artístico y lo técnico, lo estético y lo funcional, a la vez que respeta concienzudamente el entorno histórico.
1999-Estética Loft
La fundación de la promotora Casa Loft es el próximo salto dado. A partir de este momento la rehabilitación se ejecuta con un nivel de calidades superior, de "lo que se ve" y "lo que no se ve" en un piso o edificio. Carpintería interior y exterior, tecnología y domótica, fontanería, así como los sistemas de climatización y agua caliente, la grifería... Todas las instalaciones ocupan un lugar primordial en la concepción de la vivienda, en conjunción con la estética loft, de la cual la flamante empresa toma los elementos formales que la distinguen.
2003-Proyectos, rehabilitación y gestión total
Establecida a inicios de 2003, Rehabitargestión, S.A. absorbe en funciones y logística a Casa Lotf y Rehabitar-Madrid, aumentando su capacidad para intervenir desde cualquier fase del proceso: desde el estudio de viabilidad, la consultoría, el proyecto y la obra, hasta la gestión integral, independientemente de la complejidad o volumen de la obra.
"Localizar, evaluar, financiar, proyectar, rehabilitar y vender" se convierte en su máxima. La nueva filosofía de entregar al cliente una obra "llave en mano" y con estándares de calidad óptimos es el incentivo y la meta última del equipo. Para los inversionistas, la empresa en ciernes garantiza un alto nivel de seguridad en los negocios; para el comprador final, alta calidad en el producto a precio competitivo.